Entorno Natural
El municipio de Pineda de Mar se encuentra situadoen la comarca del Maresme,
entre los municipios de Calella, Tordera al Este, Santa Susanna al Norte
y el Mar Mediterraneo al Este. El término municipal tiene una superfície
de 1.035 hectáreas (10,35 km2) y 24.300 habitantes (en enero de
2004). Las zonas agrícolas y forestales ocupan casi el 70% del
término municipal y el resto estóa ocupado por el núcleo
urbano de Pineda de Mar, las urbanizaciones y las áreas industriales.
El 10% del término municipal forma parte del Parque Natural del
Montnegre y el Corredor.
El núcleo urbano de Pineda de Mar está situado a 10 metros sobre el nivel del mar, entre la sierra del Litoral y el mar Mediterráneo, y se halla delimitado geográficamente por el llano de Llobet, la colina de la Guardia (235 m), Mare de Déu de Gràcia (94,7m) por el este, Montpalau (236 m) y el vecindario de Sant Pere del Riu por el norte, la colina de la Punta de Garbí (419 m), la colina de Migjorn (405 m) i la colina de Levante (409,5) por el nordeste y la riera de los Frailes, y la depresión de la Torre por el este. La riera de Pineda de Mar ha sido el modelador principal del paisaje pinedense, mediante la creación de una red de torrentes y otros sistemas de drenaje más pequeños, así como una llanura de sedimentación muy fértil, aprovechada desde la antigüedad.
Los ecosistemas que pueden hallarse en este término municipal
son de una gran diversidad, fruto de la acción de agentes naturales
modeladores (clima, geología y litología, suelos, relieve,
hidrología y exposición solar) y de las diferentes actividades
humanas (agricultura, industria, servicios -especialmente el turismo-).
Puede asegurarse que no queda un solo espacio del término municipal
que no haya sido cultivado o cuya vegetación no haya sido cortada
para hacer leña, con la excepción de algunas formaciones
rocosas improductivas para el hombre.
Así
mismo se trata de ecosistemas íntimamente relacionados unos con
otros, y al mismo tiempo en continua evolución, especialmente durante
los últimos años, cuando la major parte de los cultivos
de la llanura cercana al mar se han reconvertido en áreas residenciales
y de hosteleria, y los cultivos de secano de las faldas de la sierra eran
recuperadas por la vegetación original, y en las zonas más
profundas y fértiles, por els bosque. Por un lado, la naturaleza
recuperaba antiguos dominios en poder del hombre, por el otro, los perdía
definitivamente.
A pesar de todo, en nuestros días tenemos todavía a mano un patrimonio natural extraordinariamente válido, con una diversidad vegetal y faunística muy digno, y con diversas áreas todavía por proteger y conservar y otras todavía por recuperar.
