Torre de Merola
Zona de Can Feliu de Merola
El gran caserío de Merola, extraordinario ejemplo de la architectura
civil del siglo XV, el origen del cual se remonta al siglo X, parece
irremediablemente condenado a su definitiva extinción.
Pese a esto, los restos que se conservan permiten deducir su imponente presencia, con una torre de defensa de planta circular y diversos elementos architectónicos del siglo XII o anteriores. También se conservan algunos restos de la capilla dedicada a Santa Anna, del siglo XVII o posterior, motivo por el que la casa fue conocida como Santa Anna de Merola.
Pertenecía al domus medieval del castillo de Montpalau y su topónimo, derivado de amindola o amigdola, se encuentra documentado ya en los años 984 y 1.109. Sus propietarios, caballeros apellidados Merola, aparecen citados en diversos documentos a partir del siglo XII. Durante los siglos XIII y XIV los encontramos vinculados con los vizcondes de Cabrera. Posteriormente se refunden con la familia osonenca de los Montrodon y más tarde con los Vilana, aunque continúan llamándose, durante el siglo XVI, señores de Merola o Menola.
Según Bonet i Garí, la superficie de la planta baja edificada es de 241 m2, más la capilla y la bodega. Los edificios estaban unidos por un patio rodeado de un muro. Los elementos góticos conservados son, según el mismo autor, del siglo XIII, aunque la mayor parte de la construcción es del siglo XV, con reformas y añadidos posteriores.
